MI LEGADO

Mi padre me enseñó el oficio de la sastrería entre hilos, tizas y el sonido de las tijeras sobre la mesa de corte. Pero tras su partida, comprendí que su verdadera herencia no era la técnica. Me enseñó que vestir a alguien no es solo ponerle un trozo de tela encima; es un acto de amor y respeto. Es darle a un hombre la seguridad y presencia